Un estudio publicado en The Lancet Psychiatry ha tratado de arrojar luz a los efectos de esta modalidad de violencia física, verbal o psicológica entre menores (bullying,
en inglés) y concluye que las víctimas de este tipo de agresión son más
susceptibles de padecer problemas de salud mental al llegar al final de
la adolescencia que las personas vejadas por adultos. En especial, de
ansiedad, aunque también (aunque aquí la distancia es más reducida)
depresión y tendencia a auto-lesionarse o a tener ideas suicidas.
“La conclusiones del trabajo no me sorprenden en absoluto”, comenta Rosario Ortega, catedrática de Psicología de la Universidad de Córdoba y especialista en acoso escolar. “Es un estudio muy bueno y muy interesante”, añade.
El trabajo, que se ha presentado recientemente en la reunión de las sociedades pediátricas estadounidenses (Pediatric Academic Societies),
destaca la dimensión mundial del problema de la violencia entre
menores. Para ello, los autores de la investigación, profesores de
psicología de la Universidad de Warwick (Reino Unido), remiten a una revisión de la situación en 38 países donde uno de cada tres menores ha sido acosado.
Ante la dimensión del problema, los autores del artículo se plantearon evaluar las consecuencias del bullying
de forma aislada, es decir, en personas que solo hubieran sufrido este
tipo de acoso. Y compararlas los efectos en la salud mental (medidos a
los 18 años tras seguir a los chavales desde los 8-9 años) con las
secuelas que deja el maltrato adulto, que estudiaron por separado. Para
ello, acudieron a dos grandes bases de datos poblacionales. Una es la
británica ALSPAC (Avon Longitudinal Study of Parents and Children in the UK) formada por 4.026 niños. Otra es la estadounidense GSMS (Great Smoky Mountains Study) que monitoriza a 1.420 niños.
Para medir el impacto del acoso, los investigadores midieron el
efecto en la salud mental, en general. en el grupo estadounidense,
frente a un 17% de maltratados con secuelas, la tasa se disparaba en un
36% entre los acosados. Al detallar los efectos a través de síntomas más
concretos, también había sensibles diferencias respecto a la ansiedad
(8% por 25%) y algo menos (unos cuatro puntos porcentuales) en casos de
depresión y autolesiones.
A primera vista puede sorprender que las consecuencias del acoso
escolar sean más perjudiciales que las del maltrato, cuando en este
último caso, son los padres o los familiares quienes agreden a los
pequeños, con la carga emocional que ello comporta. A Rosario Ortega no
le resulta extraño. “Los padres nos influyen mucho en los primeros años
de vida, pero en la escuela el niño comienza a perfilar la dimensión
social, y a medida que crece y se acerca a la adolescencia las figuras
de apego cambian y lo que le importa al niño son los otros".
La también
vicepresidenta del Observatorio Internacional de la Violencia Escolar
explica que sufrir este tipo de violencia por parte de sus compañeros
en el último periodo del desarrollo del menor "supone un desequilibrio y
un desgaste de la personalidad del sujeto de forma muy fuerte”. Y si se
prolonga en el tiempo "destruye factores relevantísimos de la
personalidad del sujeto", con las consecuencias que describe el
artículo.
“Sufrir acoso escolar no es un inofensivo rito de iniciación o una
parte inevitable de hacerse mayor, tiene serias consecuencias en el
largo plazo”, concluye Dieter Wolke, profesor de psicología del
desarrollo de la Universidad de Warwick (Reino Unido) y uno de los
autores del trabajo. La catedrática de la Universidad de Córdoba destaca
que en las últimas décadas las sociedades occidentales han avanzado
mucho en su lucha contra el maltrato infantil, pero no tanto en el
ámbito del acoso escolar. "Debemos asumir que un niño no puede ni debe
acosar, maltratar o abusar de otro, y que las escuelas deben intervenir;
hay que formar bien a los maestros y a los padres. No son cosas de
niños, es muy dañino y sigue siendo muy frecuente", añade Ortega.
Fuentes: El Pais | The Lancet
lunes, 15 de junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
La psicología detrás del mensaje de texto
A pesar de tener una dura competencia a manos de aplicaciones como Whatsapp, el mensaje de texto sigue vivo y se siguen enviando miles de ellos cada día. Y más allá de que los usos más frecuentes están asociados a las relaciones románticas, también se utilizan para discutir temas serios como la muerte de un familiar cercano o ser despedido de un trabajo.
Son temas que a primera vista parecen demasiado serios para discutir por mensaje y esto es algo que quienes crearon el sistema nunca esperaron. Como explica la académica Colette Snowden en un ensayo sobre la evolución de los SMS, sus desarrolladores consideraban que, al ser un medio impersonal y que no posee la inmediatez de la llamada telefónica, no sería muy utilizado.
Pero fue justamente esta capacidad la que llevó a estos mensajes a ser tan bien recibidos entre los usuarios. Permiten meditar las respuestas o simplificar ideas que en la conversación oral pueden ser complejas.
Psicológicamente, además de los dos puntos ya mencionados, el enviar mensajes de texto (sean por el sistema tradicional, por Whataspp o por la aplicación que sea) permiten eliminar los signos no verbales que representan la mayoría de la comunicación humana.
La postura, la expresividad, el contacto ocular, los gestos, las lágrimas, todo, es reemplazado por caracteres.
Un estudio del año 2011 indicó que, por detrás de las expresiones de afecto, los usos más comunes para los mensajes de texto eran "discutir asuntos serios" y "pedir disculpas" al hablar con sus parejas por este medio.
Es mucho más fácil, limpio y simple confesarse románticamente o despedir a alguien por mensaje. Es que buena parte de la tecnología moderna está fundada en esta premisa: que todo se haga mucho más simple y lineal en la vida.
Estudios científicos han mostrado tanto que las parejas que intercambian mensajes de texto hablan menos, pero a su vez, marcan que los amigos y parejas que comparten mensajes afectuosos son más cercanos entre sí que aquellos que no lo hacen.
Pero como una vez explicó la psicóloga del MIT Sherry Turkle, cuando todo se expresa por mensaje de texto "la complejidad y la confusión de la comunicación humana se pierde".
Son temas que a primera vista parecen demasiado serios para discutir por mensaje y esto es algo que quienes crearon el sistema nunca esperaron. Como explica la académica Colette Snowden en un ensayo sobre la evolución de los SMS, sus desarrolladores consideraban que, al ser un medio impersonal y que no posee la inmediatez de la llamada telefónica, no sería muy utilizado.
Pero fue justamente esta capacidad la que llevó a estos mensajes a ser tan bien recibidos entre los usuarios. Permiten meditar las respuestas o simplificar ideas que en la conversación oral pueden ser complejas.
Psicológicamente, además de los dos puntos ya mencionados, el enviar mensajes de texto (sean por el sistema tradicional, por Whataspp o por la aplicación que sea) permiten eliminar los signos no verbales que representan la mayoría de la comunicación humana.
Visite: Psicologos en santiago
La postura, la expresividad, el contacto ocular, los gestos, las lágrimas, todo, es reemplazado por caracteres.
Un estudio del año 2011 indicó que, por detrás de las expresiones de afecto, los usos más comunes para los mensajes de texto eran "discutir asuntos serios" y "pedir disculpas" al hablar con sus parejas por este medio.
Es mucho más fácil, limpio y simple confesarse románticamente o despedir a alguien por mensaje. Es que buena parte de la tecnología moderna está fundada en esta premisa: que todo se haga mucho más simple y lineal en la vida.
Estudios científicos han mostrado tanto que las parejas que intercambian mensajes de texto hablan menos, pero a su vez, marcan que los amigos y parejas que comparten mensajes afectuosos son más cercanos entre sí que aquellos que no lo hacen.
Pero como una vez explicó la psicóloga del MIT Sherry Turkle, cuando todo se expresa por mensaje de texto "la complejidad y la confusión de la comunicación humana se pierde".
Fuente: El Observador
miércoles, 3 de junio de 2015
La Clave Para Ganar Cuando No Eres el Mejor
Al Ries y Jack Trout, dos de los más reconocidos consultores en marketing del mundo, dictaminaron allá por 1993 las 22 leyes inmutables del marketing en su libro más famoso.
Si te lees el libro, verás que la primera ley tiene, de hecho, más sentido en la vida que en el mundo empresarial. Si me preguntases cuáles son los secretos para lograr lo que te propongas en tu vida, te respondería diciendo que la perseverancia y la primera ley del marketing. En la mayoría de ocasiones esta regla es lo que separa el éxito del fracaso.
La importancia de ser el primero en la vida
Pues bien, no sólo en marketing gobierna este principio. Te pondré tres ejemplos de por qué deberías tener más presente esta ley en tu vida e intentar ser el primero en varias situaciones.
Siempre recordaré cómo conseguí mi primer trabajo en una pequeña consultora de marketing. No me dieron el puesto porque fuera el mejor de los candidatos: me lo dieron porque fui el primero. Ya no entrevistaron a más.
Si quieres intentar seducir a alguien en un pub o discoteca, más vale ser el primero que ser el mejor. Ten por seguro que habrá hombres o mujeres más atractivos, ricos y con mejores habilidades sociales que tú en ese sitio. Pero si eres el primero que se acerca a hablar quizás esa persona a la que quieres seducir no los conozca jamás.
Incluso entre hermanos parece que también es mejor ser el primero que el mejor. Varios estudios realizados por psicologos indican que hay una preferencia inconsciente de los padres hacia el hijo mayor, y existe mucha literatura científica que apunta a que el orden de nacimiento influye en la relación con los padres.
Más ventajas de ser el primero
Un estudio de las universidades de Berkeley y Harvard pone de manifiesto un singular hecho: los humanos solemos tener una preferencia inherente por la primera elección que vemos. A este fenómeno se le llama el efecto de primacía. Lo realizaron mostrando fotos de personas a los participantes.
En el modelo de evaluación racional no se detectaron diferencias, pero con un test de asociación implícita (que valora preferencias subconscientes) se observó una clara preferencia por la primera persona que habían visto.
En otro experimento, cuando a los participantes se les dio tiempo para elegir entre dos marcas parecidas de chicle, la elección fue bastante pareja. Pero cuando se les obligó a decidir rápido el 62% eligió el primer producto que había visto.
Es cierto que cuanto más tiempo tengas para tomar la decisión, menos te afectará el efecto de primacía. Aún así es importante tenerlo en cuenta ya que en más de una ocasión puede modificar inconscientemente nuestras elecciones.
Si te lees el libro, verás que la primera ley tiene, de hecho, más sentido en la vida que en el mundo empresarial. Si me preguntases cuáles son los secretos para lograr lo que te propongas en tu vida, te respondería diciendo que la perseverancia y la primera ley del marketing. En la mayoría de ocasiones esta regla es lo que separa el éxito del fracaso.
Si eres el primero en crear y vender una nueva categoría de productos, por mucho que al cabo de un tiempo aparezcan productos mejores que el tuyo, probablemente la gente ya habrá asociado esa categoría con tu marca. Coca-cola, Kleenex, Gillette, iPad… Todas ellas son ejemplos de marcas pioneras.
La importancia de ser el primero en la vida
Pues bien, no sólo en marketing gobierna este principio. Te pondré tres ejemplos de por qué deberías tener más presente esta ley en tu vida e intentar ser el primero en varias situaciones.
Siempre recordaré cómo conseguí mi primer trabajo en una pequeña consultora de marketing. No me dieron el puesto porque fuera el mejor de los candidatos: me lo dieron porque fui el primero. Ya no entrevistaron a más.
Si quieres intentar seducir a alguien en un pub o discoteca, más vale ser el primero que ser el mejor. Ten por seguro que habrá hombres o mujeres más atractivos, ricos y con mejores habilidades sociales que tú en ese sitio. Pero si eres el primero que se acerca a hablar quizás esa persona a la que quieres seducir no los conozca jamás.
Incluso entre hermanos parece que también es mejor ser el primero que el mejor. Varios estudios realizados por psicologos indican que hay una preferencia inconsciente de los padres hacia el hijo mayor, y existe mucha literatura científica que apunta a que el orden de nacimiento influye en la relación con los padres.
Más ventajas de ser el primero
Un estudio de las universidades de Berkeley y Harvard pone de manifiesto un singular hecho: los humanos solemos tener una preferencia inherente por la primera elección que vemos. A este fenómeno se le llama el efecto de primacía. Lo realizaron mostrando fotos de personas a los participantes.
En el modelo de evaluación racional no se detectaron diferencias, pero con un test de asociación implícita (que valora preferencias subconscientes) se observó una clara preferencia por la primera persona que habían visto.
En otro experimento, cuando a los participantes se les dio tiempo para elegir entre dos marcas parecidas de chicle, la elección fue bastante pareja. Pero cuando se les obligó a decidir rápido el 62% eligió el primer producto que había visto.
Es cierto que cuanto más tiempo tengas para tomar la decisión, menos te afectará el efecto de primacía. Aún así es importante tenerlo en cuenta ya que en más de una ocasión puede modificar inconscientemente nuestras elecciones.
Fuente: Habilidad Social
lunes, 11 de mayo de 2015
Los tratamientos de estética sin cirugia
Hoy se eligen los cambios naturales en lugar de los bruscos. Según la Asociación Americana de Cirugía Plástica, el 89% de los pacientes optan por tratamientos de estética mínimamente invasivos. ¿Hacia dónde van las nuevas técnicas?
1 Láser CO2RE + plasma rico en plaquetas
"El láser CO2RE ofrece resultados efectivos para mejorar la textura, luminosidad, elasticidad y uniformidad de la piel, así como también, reducir las arrugas profundas y las cicatrices", explicó el doctor Fernando Felice, cirujano plástico y director del centro Vesalio.
El especialista recomendó la combinación de tecnologías e inyectables. Y sugirió el procedimiento láser CO2RE con la aplicación de plasma rico en plaquetas con el objetivo de acelerar la renovación del tejido.
También se puede combinar con el uso de otros inyectables como toxina botulínica y rellenos. "La aplicación de Botox y de ácido hialurónico disminuye las arrugas dinámicas, las de expresión y devuelve el volumen perdido. Lo primero será, siempre, la evaluación del paciente según su edad, el tipo de piel y su anatomía facial, para saber qué es lo más adecuado", destacó.
2 Megasesión de fotorrejuvenecimiento
En referencia a la combinación de tratamientos, la doctora Silvana Dato destacó que "la combinación de las técnicas no invasivas aporta caras frescas y naturales que soslayan el paso del tiempo. No hay ninguna técnica ni tratamiento que resuelva todo lo necesario para verse más joven. La pericia en el uso y la elección de toda la gama terapéutica nos permite resolver inesteticismos de modo no invasivo y en muchos casos más eficientes que la cirugía misma".
"La mega sesión de fotorrejuvenecimiento combina IPL para mejorar el tono de la piel, reducir o eliminar manchas asociadas a la edad o al daño solar, láser Cutera para sacar los pequeños derrames y láser Fraxel para tensar la piel y cerrar los poros. Todo se aplica en una hora y se requieren sólo tres sesiones al año", explicó la doctora, y agregó: "Nuestros pacientes solicitan programas de tratamiento que resulten eficientes en cuanto a los resultados, poca inversión de tiempo, sin riesgos y rápida recuperación. Prefieren naturalidad sin cirugías. Incorporaron un concepto de prevención sin esperar que el deterioro les llegue sin remedio posible".
3 Venus Freeze + Toxina botulínica
El doctor Fernando Sconfienza, por su parte, subrayó que "los pacientes de hoy no buscan cambios bruscos, con modificación de facciones o resultados muy voluptuosos, sino muy por el contrario lo que buscan son resultados naturales, verse mejor pero seguir siendo ellos. Prefieren una estética cuidada y verse bien con la edad que tienen. Por suerte, hoy en día contamos con tecnologías cada vez más específicas que logran resultados superiores, y gracias a su combinación podemos trabajar en todos los aspectos que hacen al paso del tiempo".
Sconfienza propuso combinar Venus Freeze (radiofrecuencia + pulsos magnéticos) con toxina botulínica para combatir la flaccidez y las arrugas de expresión dando un aspecto fresco y joven al rostro. "El inyectable trata las arrugas de expresión mientras que la radiofrecuencia multipolar + pulsos magnéticos de Freeze trabaja en la reestructuración del colágeno y la elastina: el sistema de pulsos modifica las fibras conectivas existentes, haciendo que sean menos extensas, más gruesas y más tensas".
Thermage dual
Es un tratamiento que combina dos tecnologías: Fraxel (Láser de Thulium fraccionado) y Thermage (Radiofrecuencia). Mientras que Fraxel trabaja en la remodelación de la superficie de la piel, logrando corregir problemas relacionados con el envejecimiento, manchas y arrugas; Thermage trabaja en profundidad renovando la piel de forma natural, a través de la estimulación del propio colágeno. "Thermage suaviza, otorga firmeza a la piel flácida, mejora la papada, define el óvalo facial y aumenta la apertura ocular de una manera rápida segura e indolora", detalló Seleme.
Se recomienda para mejorar el tensado de la piel, la textura, combatir arrugas finas y lesiones pigmentadas en la cara, cuello, escote y manos.
No requiere anestesia ni preparación previa. Las sesiones duran de una a dos horas, y los resultados aproximadamente dos años. Se aconseja entre 3 y 5 sesiones separadas por un intervalo de 2 a 4 semanas para obtener resultados óptimos, salvo en pacientes con daño solar muy severo que pueden precisar algunas sesiones adicionales.
Fuente: Infobae
miércoles, 25 de marzo de 2015
Problemas psicológicos mas frecuentes:
Los
problemas psicológicos consisten en comportamientos inadecuados que la persona
emite en un entorno determinado, los cuales impiden a la persona adaptarse a
dicho entorno.
Cuando
decimos que una persona presenta un problema no implica en absoluto que lo
“tenga” como quien tiene una enfermedad o una lesión física, por ello el empleo
del concepto de “enfermedad” y del modelo bio-médico en el ámbito de los
trastornos psicológicos no es adecuado.
En
psicología un diagnóstico no supone que la persona deba recibir un tratamiento
determinado que será el mismo para todas las personas que presenten dicho
trastorno. Que una persona padezca, por ejemplo, depresión no nos dice nada
acerca de por qué la está padeciendo ni de qué hay que hacer para resolver su
problema. Lo importante es identificar la forma en que esa persona en concreto
se está relacionando con el entorno en que se presenta el problema, es decir,
su comportamiento.
El
tratamiento de una “depresión” será muy diferente si la persona la padece a
consecuencia de la pérdida de un ser querido, porque se percibe a sí misma
incapacitada para llevar a cabo su trabajo o porque presenta dificultades para
relacionarse con los demás. Cada problema es único y también lo es cada
tratamiento. Podemos nombrar, como principales problemas psicológicos que
afectan a la población los siguientes:
Trastorno depresivo:
Supone
importantes cambios en la manera de pensar, de sentir y de comportarse.
Se
caracteriza por:
estado de ánimo deprimido
pérdida del disfrute y del interés
una forma de pensar negativa acerca de la
propia persona, de los demás, del pasado y del futuro
pensamientos recurrentes de muerte o ideación
suicida
se dejan de realizar actividades placenteras
y/o obligatorias
Trastorno bipolar:
Se
caracteriza por estados de ánimo cambiantes entre dos polos opuestos,
alternándose períodos maníacos (excesiva euforia) y depresivos.
Es
un trastorno biomédico.
Requiere
tratamiento psicofarmacológico.
Hipocondría:
Se
trata de un miedo irracional y convicción de padecer una grave enfermedad que
no ha podido ser diagnosticada por los médicos.
Suelen
autoobservarse y quejarse con frecuencia.
Visitan
a menudo a médicos y acuden a los servicios de urgencias.
Se
muestran muy preocupados por su salud.
Trastornos del sueño:
Cuando
los problemas de sueño se producen con frecuencia y de manera persistente,
pueden repercutir de manera negativa en nuestra vida, tanto en el descanso como
en el funcionamiento cotidiano.
Con
ayuda de Psicólogos para enfrentar
estos trastornos, se busca mejorar tanto la calidad como la cantidad de sueño.
Puede
aparece junto a otro problema más grave como la depresión o algún trastornos de
ansiedad, en cuyo caso, la intervención normalmente comienza por resolver el
problema de sueño, ya que así se consigue una mejoría rápida y se facilita la
intervención sobre otros tipos de problemas relacionados.
Adicciones:
Cuando
se habla de drogodependencia, hablamos de un consumo periódico de una
sustancia. Este consumo se caracteriza por:
Un deseo dominante para continuar tomando
dicha droga y obtenerla por cualquier medio.
Tendencia a aumentar la dosis.
Se produce una dependencia física y
generalmente psíquica, apareciendo síndrome de abstinencia cuando se retira el
consumo.
Tiene efectos negativos para la persona que
consume la droga y para su entorno.
Sin
embargo, también podemos referirnos a las llamadas “adicciones sin drogas”, en
las que no existen sustancias cuya química esté directamente relacionada con el
abuso y dependencia. Una adicción sin sustancias prototípica en nuestra cultura
es el juego patológico, caracterizado por una incapacidad reconocida para
resistir el impulso de jugar, además del incremento de tensión previa al
momento del juego, seguido del alivio y placer asociados una vez la persona
comienza a jugar.
Baja autoestima:
La
autoestima está muy relacionada con la satisfacción que una persona tiene con
respecto a sí misma y a su vida. Una persona con baja autoestima difícilmente
se sentirá satisfecha y se sentirá incapaz de conseguir aquellos objetivos que
la llevarían a sentirse a gusto con ella misma. Este trastorno suele
manifestarse por:
autocrítica constante de la persona a sí
misma.
sentimientos de inferioridad.
predicciones de fracaso.
alta frustración ante errores.
martes, 17 de marzo de 2015
10 Beneficios Psicológicos y Sociales de Sonreír
Parece ser que sonreír tiene más implicaciones de las que
inicialmente podrías pensar. Se ha comprobado que incluso los fetos sonríen en
el útero, o que bebés invidentes también lo hacen al reconocer la voz de un
humano. Esto evidencia que se trata de un mecanismo innato que vamos perdiendo
con el tiempo, ya que mientras los niños sonríen una media de 400 veces al día,
tan sólo un 33% de los adultos lo hace más de 20.
1. Sonreír para ser
más feliz
Cuando sonríes el cerebro interpreta que estás contento y
libera sustancias capaces de alegrarte, como demuestra una recopilación de
estudios. En una de las investigaciones que aparecen, unos participantes debían
sostener durante un rato un lápiz con la boca de forma que se les dibujara una
falsa sonrisa. Al terminar, la mayoría confirmó que les había mejorado el
humor.
Incluso existe el efecto contrarío. Un reciente estudio
demostró que la gente que se inyecta Botox en las patas de gallo y pierde la
capacidad de sonreír con naturalidad tiene más tendencia a deprimirse.
2. Sonreír para
provocar emociones positivas
Sonreír no sólo te alegra a ti, sino que también envía la
señal a aquellos que te rodean de que eres una persona social, confiable y
cercana. Y además es evolutivamente contagioso.
Te habrás dado cuenta de que cuando sonríes a alguien,
incluso a un desconocido por la calle, es probable que te devuelva la sonrisa.
En realidad la mitad de la gente devuelve la sonrisa a un extraño, tal y como
se demostró en este estudio.
Aunque creas que eso ocurre por cortesía, realmente es por
el efecto de las neuronas espejo y la reciprocidad. Cuando te devuelven la
sonrisa, lo que consigues con esto es inducir un cambio positivo en el estado
emocional de esa persona. Y eso es muy beneficioso porque inconscientemente
asociará esa sensación con tu presencia.
Y un estudio de la universidad de Harvard evidenció que cuando alguien está contento,
la gente cercana tiene un 25% más de probabilidades de ponerse contento
también.
En resumen: cuando sonríes, te sientes bien. Cuando los
demás te ven, sonríen también. Y cuando sonríen, se sienten bien.
3. Sonreír para que
confíen en ti
Una sonrisa auténtica es una señal de que somos alguien en
quien se puede confiar. Se ha comprobado en este estudio que cuando las
personas cooperan tienden a mostrar más sonrisas genuinas, y eso a su vez hace
que sean percibidas como más generosas y extrovertidas.
Pero sonreír también provoca que nos apetezca confiar más en
la gente: en un estudio de 2001 se demostró que las personas eran un 10% más
propensas a confiar en otra persona si ésta estaba sonriendo
Mientras que una sonrisa nos presenta como personas
amistosas y sociales, las personas que no sonríen son percibidas como más
amenazantes e incluso más poderosas, lo que puede resultar útil para
ciertos individuos que quieren mantener la distancia y la imagen de un estatus
superior.
4. Sonreír para que
te perdonen
Solemos tratar con más condescendencia a la gente que,
tras cometer un error o hacer algo malo, sonríen.
En el estudio de 1995 se demostró que no es necesario que la
sonrisa sea real y que funciona incluso cuando la sonrisa es falsa.
Probablemente la causa sea que, como has visto en el punto anterior, cuando
alguien sonríe después de equivocarse nos trasmite la sensación de ser más
honesta.
En situaciones embarazosas también hay estudios que han
demostrado que bajar la mirada con arrepentimiento y sonreír ligeramente
estrecha los lazos sociales con los demás para que empaticen con nosotros, por
lo que sirve para que nos perdonen más rápidamente.
5. Sonreír para
encontrar soluciones
Las personas bajo presión o en condiciones de estrés tienden
a reducir su visión periférica y centrarse tan sólo en lo que tienen enfrente,
el efecto llamado como visión túnel. Y no tan sólo ocurre a nivel visual, sino
que a nivel resolutivo también dejamos de contemplar ideas más allá de las que tenemos
delante de las narices.
Lo que ocurre es que a menudo, para solucionar algo
necesitamos pensar de forma más abstracta y considerar también otras propuestas
menos convencionales.
En esas ocasiones, sonreír puede reducir nuestra
estrechez de miras e incrementar nuestra flexibilidad e imaginación, que es
precisamente lo que nos conviene.
En un estudio de 2010
los participantes que sonreían sacaron mejor puntuación en tareas que requerían
una visión más global de los problemas.
6. Sonreír para
seducir
En un estudio de 1985 los psicólogos comprobaron el
increíble efecto de la sonrisa femenina sobre los hombres, incluso por encima
del contacto visual. En esta investigación, cuando la mujer estableció sólo
contacto visual con los hombres fue abordada en un 20% de los casos. Cuando
esa misma mujer añadió una sonrisa, el porcentaje subió hasta el 60%.
Sin embargo esto no
funciona al revés. Así como la sonrisa incrementa el atractivo de la mujer
frente el hombre (y seguramente también reduce el miedo de éste a ser rechazado
si se acerca) parece ser que la sonrisa del hombre no es tan atractiva. Este
estudio evidenció que los hombres resultan más atractivos para ellas cuando se
muestran orgullosos o incluso avergonzados en lugar de contentos.
Parece ser que sonreír menos resulta masculino y eso atrae
al sexo femenino, pero yo en el caso de los hombres no dejaría de sonreír
porque una ligera sonrisa que exprese orgullo o picardía también puede resultar
muy atractiva.
7. Sonreír para
mentir
Si las sonrisas verdaderas transmiten honestidad y confianza
sería lógico presuponer que es difícil que alguien nos consiga engañar con
una sonrisa falsa.
Sin embargo la realidad es que hasta un 80% de las personas
son capaces de fingir el estrechamiento de los ojos que ocurre en las sonrisas
Duchenne. Por lo tanto, a pesar de que no es sencillo fingir perfectamente una
sonrisa verdadera porque también tiene unos tiempos determinados (tarda más
tiempo en formarse que una real), sí que se puede usar para mentir y ocultar lo
que realmente pensamos.
Si quieres usar el enorme poder de la sonrisa para engañar a
alguien, recuerda que las
sonrisas que toman forma más lentamente son percibidas como más fiables y
auténticas.
8. Sonreír para ganar
dinero
En un estudio realizado en camareras evidenció que obtenían
más propinas cuando sonreían a los clientes. Parece lógico dado que sonreír
provoca emociones positivas en los demás y nos hace parecer más honestos y
transparentes.
Sin embargo, en las profesiones en las que se exige sonreír
de forma constante, como azafatas, animadoras y demás, ocurre un fenómeno
conocido como trabajo emocional que puede llegar a agotar debido a que existe
una contradicción constante entre las emociones reales y las que se muestran.
9. Sonreír para
mejorar la salud
Algunos estudios científicos han probado que sonreír libera
endorfinas, serotonina y otros analgésicos naturales que produce nuestro
cuerpo. También se ha asociado la sonrisa a la reducción de los niveles de
hormonas causantes del estrés (adrenalina, cortisol y dopamina) y la
disminución de la presión arterial. Podría decirse que sonreír es un casi un
fármaco natural.
El nivel de placer depende de todas formas de quién nos
sonría: es muy alto si se trata del rostro de un bebé o de un famoso, elevado
si es un familiar o un amigo, y bastante más bajo si se trata de un político.
El estudio concluye que ver una sonrisa sincera puede crear
en nosotros una sensación placentera superior a la de tener sexo, comer
chocolate o ir de compras, en ese orden. Así que sonríe y empatiza con la gente
que lo esté pasando mal: no sólo les apoyarás, sino que también les aliviarás
el dolor.
10. Sonreír para
vivir más
En una de las investigaciones se estableció una
correlación entre la sonrisa y la longevidad. En ella, se estudiaron las
fotos de los jugadores de béisbol de la liga americana del año 52 y se observó
como aquellos que aparecían sonriendo vivieron un promedio de 7 años más que aquellos
que se retrataron con gesto serio.
Fuente: Habilidad Social
martes, 23 de diciembre de 2014
Psicólogos aconsejan no dejar de actuar tras sufrir miedo escénico
Tras sufrir un ataque de ansiedad o de pánico, la persona que lo ha padecido, como puede ser un cantante en el escenario, tiende a desarrollar miedo por lo mal que lo ha pasado, pero para combatirlo los psicólogos recomiendan pensar en positivo y volver a afrontar el actuar ante el público.
Así lo ha destacado el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), Antonio Cano Vindel, quien ha asegurado que el "miedo escénico" tiene cura. Preguntado por el caso de Joaquín Sabina, que este sábado anticipó el final de su actuación en Madrid por no encontrarse bien y él mismo decir que sufría "un Pastora Soler", Cano ha apuntado que lo importante es saber "manejar" la ansiedad.
El "miedo escénico" es una reacción de ansiedad que se da ante"una situación social, cuando alguien tiene que hablar o actuar ante un público", pero que, si se acompaña de miedo, puede pasar a ser "una reacción de pánico", ha explicado.
Antonio Cano ha advertido de que si evitamos volver a hablar en público o actuar lo que hacemos en realidad es dar "más importancia" a nuestro miedo. En cambio, si somos capaces de afrontar ese miedo o angustia a través de información y de técnicas para manejarlo termina desapareciendo.
Sin embargo, ha reconocido que la persona que sufre una reacción de pánico tiene sensación de pérdida del control y lo define como la "situación más angustiosa de su vida"; algunos pueden llegar a pensar que están sufriendo un infarto, que se van a marear o que se están volviendo locos, ha añadido.
Tras padecer una situación así, "hay que pensar bien". "Tenemos que seguir afrontando el actuar ante el público y no coger miedo", ha resaltado. Un ataque de ansiedad "se pasa en unos minutos generalmente", es como el nerviosismo antes de un examen, pero "más intenso", y, tras concluir, llega "la calma y uno se queda más tranquilo".
Factores que influyen:
Cano ha detallado que hay factores que influyen a la hora de sufrir ansiedad o pánico, como son fumar, tomar drogas o el estrés, y que está demostrado que las mujeres, quizá por un tema hormonal, lo padecen casi el doble que los hombres.
Ha insistido en que estas patologías -pueden darse desde la adolescencia "sí tienen cura" si se sigue un tratamiento, pero ha advertido de que más de la mitad de las personas que toman tranquilizantes o psicofármacos desde hace años no resuelven el problema.
Cano apuesta por un tratamiento de tipo psicológico, cognitivo y conductual y, sobre todo, por que la persona asuma que se tienen reacciones emocionales de ansiedad igual que si se enfadan, se alegran o se ponen tristes. "No hay que pensar que tener una reacción de ansiedad es una debilidad, ya que si se conocen los síntomas y no se magnifican se reduce y la propia ansiedad será una ayuda a la hora de concentrarse en la tarea a realizar", ha concluido.
Fuente: El mundo
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